7.30.2007

Lo que no podemos dejar morir

UNA vez fue la fotografía la que amenazó la pintura, y luego el cine el que amenazó la fotografía, más tarde, la televisión hizo lo propio frente al cine y a la radio... y así sucesivamente. Pero para sorpresa de los incrédulos, ni la pintura, ni la fotografía, ni el cine, ni la radio, ni la televisión, ni la prensa escrita, ni los libros impresos -pese a la aparición de medios electrónicos y publicaciones digitales- han desaparecido, y cada uno sigue siendo tan importante como el que llegó antes o después.
Esta lógica amenazante parece también repetirse en este emergente universo de los nuevos medios, las TIC's, o la internet. Cada día nos encontramos con nuevos formatos, nuevas maneras de decir las cosas, de expresar y de transmitir información y opinión, siendo esta última la que se lleva el protagonismo en la mayoría de los sitios.
Sin embargo, creo yo que, como ha pasado en la historia, unos formatos no tienen por qué desplazar a otros, que hay gente para todo, que la calidad en los contenidos garantiza la permanencia de los periódicos, las revistas, los programas de radio y televisión, las películas y cualquier otro que llegue a nuestras vidas, llámese revista digital, hipermedia o blog. Depende de los contenidos, más que de las plataformas, depende de las buenas propuestas, más que de las novedades en materia de tecnología. Depende de quiénes estén al frente de la producción de contenidos que los medios no mueran, que no sean desplazados y que subsistan a pesar del constante bombardeo...

1 comentario:

Sandel dijo...

Los medios tradicionales no va a desaparecer pero deberán transformarse-adaptarse. Nuestros gustos (artísticos, etc) también han estado cambiando y las generaciones cada vez se parecen menos. Prefiero un optimismo prudente a un miedo retrógrado con respecto al futuro.